Oportunidad de generar más ingresos para el estado.
a partir de eso República Dominicana La presión fiscal es claramente inferior (14%) e inferior a la media regional del 21,7%, e incluso por debajo del umbral del 15% que los estudios económicos consideran mínimo, por oponerse claramente a la limitada iniciativa fiscal anunciada por el Gobierno el jueves, sin más motivo válido que el interés propio y las prisas.
El sentido común y los aspectos económicos y sociales se llevan al público para un debate adecuado. A diferencia de las audiencias públicas del Congreso para el tema y la última palabra, razonablemente pasó por la dirigencia social y política. Aceptado con considerable aceptación por parte de sectores no políticos, lo cual sorprende dado lo profunda y visceral que era la reticencia a contribuir directamente al erario. La configuración del paquete esbozado ayer reveló un ejercicio de equilibrio de impuestos y desgravaciones, modificaciones y suavizaciones para ganar aceptación entre importantes segmentos de la población… que se logró a pesar de que cualquier foro representativo de la comunidad y los intereses legítimos debería abstenerse de plantear objeciones a un proyecto tan importante para el futuro nacional.
La carga tributaria ha sido rechazada con tanta regularidad y ligereza que la sociedad la ha encontrado demasiado ajena a la función social de la tributación. por cierto Adverso porque el Estado necesita una fuente primitiva de riqueza y se dice que la población es permanente como receptora de servicios y suministros medidos con el mismo criterio recaudatorio y devueltos institucionalmente por los contribuyentes del universo. Sólo fracasa cuando la podredumbre de la corrupción enriquece a quienes están cerca del poder en sus sombras a través de contratos y suministros.
El fisco posibilita una función social oscurecida por descripciones de diversas fuentes que intentan desacreditarlo en este entorno como un instrumento que responde sólo a los intereses de una minoría. De hecho, no existe otra forma moral de acumular riqueza que la subordinación al poder real para pagar la infraestructura y los pilares del Estado que son responsables, entre otros propósitos, de la redistribución de la riqueza y la garantía del bienestar.




