El FMI considera necesario mantener una "política fiscal prudente" en República Dominicana
La economía de República Dominicana crecerá alrededor del 4% a finales de este año, mientras que la inflación se mantendrá dentro del rango objetivo fijado por las autoridades monetarias (4% +/- 1%), según estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), al finalizar una visita de misión al país caribeño.
La estimación fue presentada al concluir una visita técnica del organismo internacional al país, encabezada por Ricardo Lauds, durante la cual se evaluaron las perspectivas económicas y se sostuvieron reuniones con representantes del sector público y privado.
En un comunicado difundido por el Banco Central Dominicano (BCRD), Lauds "expresó confianza en que la resiliencia y los sólidos fundamentos macroeconómicos de que dispone el país le permiten navegar con éxito en el mar de incertidumbre creado por la persistencia del conflicto de Medio Oriente".
El jefe de misión confirmó que República Dominicana podría registrar una de las mayores tasas de crecimiento económico de América Latina, impulsada por una base exportadora más diversificada y un flujo continuo de inversión extranjera.
De igual forma, el representante del FMI señaló que los ingresos por exportaciones, turismo e inversión extranjera directa continúan mostrando fortaleza, lo que contribuirá a mantener el déficit de cuenta corriente en un nivel moderado.
Lauds también evalúa la fortaleza del sistema financiero dominicano y considera necesario mantener una política fiscal prudente para preservar la estabilidad macroeconómica.
Por su parte, el gobernador del Banco Central dominicano, Héctor Valdez Albizu, aseguró que la entidad mantiene un seguimiento continuo de los riesgos externos y coincidió en que la economía de la isla conserva la capacidad de seguir creciendo en un entorno internacional complejo.
Precisamente la víspera, el Gobierno dominicano presentó un plan financiero en el que se proponía recaudar unos 850 millones de dólares para hacer frente a la "crisis" de la economía provocada por la situación internacional, aumentar el impuesto a la renta de las mayores empresas del país, incrementar las tarifas por transferencias bancarias e implementar un aumento de diez dólares para los pasajes aéreos.
Además, el proyecto crearía un impuesto selectivo sobre el uso de cigarrillos electrónicos, gravaría los casinos y los juegos de azar, y eliminaría los pagos anticipados de ganancias a las microempresas.




