Ante la crisis global: CODUE llama a la unidad y al debate para el desarrollo nacional
El presidente del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), Feliciano Lessen Custodio, propuso hoy un diálogo nacional para abordar los grandes desafíos económicos que enfrenta República Dominicana. Los líderes religiosos consideran necesario confiar en el consenso nacional como mecanismo ideal para mitigar los efectos de las crisis internacionales.
El representante evangélico se pronunció en estos términos al analizar las medidas económicas anunciadas por el Ejecutivo a través del Ministerio de Hacienda, cuyo principal objetivo es impulsar la transformación estructural.
Lassen Custodio dijo que estas medidas se presentaron en un contexto caracterizado por la inestabilidad internacional.
Consideró fundamental centrar el debate nacional en las reformas necesarias para fortalecer el desarrollo sostenible del país.
Recordó que, desde el inicio de la actual crisis global, CODUE advirtió sobre la necesidad de que República Dominicana se prepare para los impactos económicos asociados a los conflictos internacionales y las fluctuaciones de la economía mundial.
"Advertimos desde el inicio de esta crisis global que nuestro país debe estar preparado para enfrentar las consecuencias económicas derivadas de este conflicto. Economías como la nuestra son particularmente sensibles a las influencias externas, por lo que situaciones de esta naturaleza crean desafíos que afectan a diferentes sectores de la sociedad", reveló.
Asimismo, señaló que el Estado juega un papel importante en la implementación de políticas encaminadas a reducir el impacto de la crisis en la población, especialmente en los sectores más vulnerables. En este sentido, CODUE reiteró su disposición a participar en espacios de consulta, resaltando la importancia de construir consensos para abordar los desafíos actuales y futuros.
Las declaraciones se produjeron horas después de que el Gobierno, a través del Ministerio de Finanzas, presentara al Congreso Nacional un plan anticrisis para hacer frente a los efectos de los conflictos bélicos en Oriente Medio y Europa.




