Copa Mundial de la FIFA
Esta tarde comienza en el Estadio Azteca el XXIII Mundial de Fútbol, el mayor evento mundial de importancia mundial en una disciplina deportiva, celebrado por primera vez en tres países sede: México, Estados Unidos y Canadá, donde 48 selecciones nacionales competirán en 104 partidos durante 39 días.
Esta edición de la Copa Mundial de la FIFA coincide con un entorno internacional caracterizado por la incertidumbre derivada de las guerras en Ucrania y Rusia, los conflictos regionales en Medio Oriente y las tensas relaciones entre Europa y Estados Unidos.
En vísperas de la inauguración de esa gran cita mundialista, el presidente Donald Trump anunció su intención de no renovar los actuales acuerdos comerciales con Canadá y México, argumentando que su país no necesita nada de sus vecinos, que también albergan el Mundial de fútbol.
Las hostilidades entre Estados Unidos e Irán también se intensificaron el martes, después de que Irán derribara un helicóptero estadounidense bajo fuego, lo que llevó a Trump a renovar las amenazas de destruir la civilización persa.
La selección iraní, que competirá en Los Ángeles y Seattle, ha tenido que ubicar su base de entrenamiento en Tijuana debido a restricciones de visados, mientras que Rusia no participará en el Mundial porque fue pospuesto cuatro días después de que invadiera Ucrania, que competirá en el Grupo D con Francia.
Israel y Líbano, envueltos en una guerra en Medio Oriente, no participaron en el Clásico de Fútbol, al no clasificarse sus respectivos equipos, pero sí participaron de todo Medio Oriente Irán, Irak, Jordania, Arabia Saudita y Qatar, aunque quedaron excluidos los Emiratos Árabes Unidos.




