¿Unidos o derrotados? El dilema de Lionel y Danilo de cara al poder en 2028
Para que la posición política asegure la victoria en las elecciones de 2028, la integración es prácticamente imprescindible, algo que hasta ahora parece poco probable debido a diferencias personales entre los dos actores principales.
La oposición política dominicana, compuesta principalmente por la Fuerza del Pueblo (FP) y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), enfrenta un dilema electoral: la fragmentación electoral, fenómeno poco alentador para la toma del poder.
Si bien las encuestas actuales sitúan al FP liderado por el expresidente Lionel Fernández en la cima de las prioridades de la oposición, el PLD ha mostrado un crecimiento constante en los últimos meses, consolidando una visión de nivel de fortaleza con un perfil de segunda vuelta.
Dos años después de la siguiente cita con elecciones, la Junta Política Nacional comenzó a reorganizarse bajo un manto de incertidumbre, con el presidente Luis Abinadar, principal baza del PRM, constitucionalmente inactivo.
El funcionamiento de un bloque opositor único "contradice" una gran realidad: las diferencias personales entre el presidente del FP, Leonel Fernández, y el peledeista Danilo Medina, tras romper una amistad de casi 50 años.
Se puede observar que cada uno camina en su propio territorio, priorizando el fortalecimiento de sus respectivas siglas, suspendiendo en el tiempo el debate sobre la integración.
Burocracia
Por su parte, el gobernante Partido Revolucionario Moderno (PRM) sigue a la cabeza en las encuestas de simpatía partidista, a pesar de afrontar una limpieza natural con el ejercicio del poder.
Con varios candidatos presidenciales, alrededor de ocho hasta el momento, la estructura del partido gobernante parece sólida, pero con un gobierno que tiene que lidiar con los problemas sociales que afectan todos los días al país.
Por primera vez en su historia, el PRM, fundado en 2014, acudirá a las urnas sin su figura de consenso, Luis Abinadar, abriendo las urnas a múltiples candidatos para sucederlo en 2028.
Gestionar estas aspiraciones sin romper la disciplina partidaria será fundamental para su deseo de continuidad.
Se espera que el candidato sea elegido en 2027 mediante un proceso primario interno, cuyos principales actores serán el ministro de Turismo, David Collado, y la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía.
Mientras tanto, el PRM creó una comisión negociadora para tratar de llegar a un acuerdo interno que permitiera a los candidatos a cargos municipales y del Congreso perturbar el proceso electoral. Estuvo presidido por el Ministro Administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista.




