Alcantarillas sin tapa: la trampa invisible de una ciudad en las emergencias callejeras
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SANTO DOMINGO, RD.- El Gran Santo Domingo no se mueve con fluidez, sino que se evita con constante recelo. Caminar por las aceras de sus calles, ya sean zonas amplias, zonas residenciales o barrios densamente poblados, se ha convertido en una actividad de alto riesgo para miles de peatones cada día.
Debajo del asfalto desgastado y las aceras rotas, aguardan muchas trampas completamente invisibles. Se trata de cloacas descubiertas, puros pozos negros urbanos abiertos que amenazan directamente la integridad física y la seguridad de todo ciudadano que se aventura a salir.
Grandes, oscuros y profundos, los agujeros de los canalones rotos de las aceras se esconden como trampas invisibles en las que puede caer cualquier transeúnte. En las carreteras, estos baches urbanos se vuelven igualmente mortales, poniendo en constante riesgo a los conductores y vehículos.
“Este problema lo tenemos aquí en Santo Domingo Este desde hace más de diez años y la verdad ningún sindicato ha hecho nada. Y cuando lo solucionan es por unos días porque las soluciones son muy sencillas. Va a seguir así hasta que alguien se muera”, dijo Antonia Ramos.
Geografía del abandono de carreteras
Durante un riguroso recorrido por los Distritos Santo Domingo Oeste, Este, Norte y Nacional, un equipo de El Nacional contó con asombro cientos de hoyos.
Realidades inquietantes se extienden democrática e implacablemente por las geografías metropolitanas. Estos baches profundos los encontramos únicamente con las señales para peatones que son transitadas por todo tipo de vehículos en las vías principales.
Quince años de indiferencia institucional
Este problema urbano no es un fenómeno reciente ni inesperado para los residentes con problemas ni para este medio, que publicó un artículo similar el 14 de mayo de 2011.
El grave problema de los baches arrastra una pesada sombra de olvido institucional desde hace más de quince años sin soluciones concretas por parte de los respectivos alcaldes.
La crisis sanitaria y estructural empeoró gravemente durante el último período del auge comercial de los metales. Continúa el saqueo del mobiliario público por la llamada fiebre compradora de hierro, dejando desprotegidas las alcantarillas pluviales en varios sectores de la capital.
Mito del saqueo
Sin embargo, sería un argumento incompleto atribuir este sombrío panorama únicamente a la delincuencia común. El propio municipio denuncia enérgicamente que muchas tapas se rompen por falta total de mantenimiento técnico preventivo y oportuno por parte del ayuntamiento.
Muchas estructuras pesadas se han acumulado bajo los desagües debido a negligencia municipal. Cuando los vehículos pesados las atraviesan, las cubiertas se convierten en barreras internas ineficaces y los pozos quedan completamente desprotegidos del tráfico peatonal.
Incumplimiento de promesa por parte del estado
Ante las silenciosas protestas de los miembros de la comunidad, los ayuntamientos se quejan de limitaciones presupuestarias debido a los altos precios de los metales. El reemplazo de los drenajes pluviales representa una alta inversión económica que los gobiernos locales hábilmente evitan estimar, perpetuando los peligros en las vías públicas.
Para mitigar la crisis, en junio de 2022 el gobierno central inició un apoyo masivo a través de la gestión de la CAASD. Sin embargo, el compromiso institucional se ha ido diluyendo con el tiempo y todo sigue siendo un plan que no ha tenido éxito y hasta la fecha no se ha hecho nada efectivo para solucionar el problema vial.
Desesperación de ingeniería
Ante la inacción del Estado, los propios ciudadanos se han encargado de salvar las vidas de otros. En un intento desesperado por evitar accidentes mortales, la población en la vía implementa medios improvisados utilizando los recursos rústicos a su disposición inmediata.
Se pueden ver agujeros cubiertos de neumáticos gastados, troncos de árboles secos o muebles viejos e inservibles. Estos síntomas internos muestran la enorme brecha entre la indiferencia oficial de los alcaldes y la urgente necesidad de supervivencia de los ciudadanos dominicanos.
Un recorrido por algunas vías de Santo Domingo, Oeste, Santo Domingo Este, Santo Domingo Norte y el Distrito Nacional realizado por el equipo de este diario muestra que hay muchas vías con este mal, pero hay más sectores afectados que otros.
Si bien el robo histórico de metales es una realidad, lo cierto es que hoy (el robo) no es el principal problema en la ciudad por falta de tapas de registro y tapas de parrillas.
ASDE fabrica e instala cubiertas
Aunque la Alcaldía de Santo Domingo Este (ASDE) trabaja en la instalación y reemplazo de tapas de registro y filtros, estos programas enfocados en la creación e instalación de cubiertas de concreto y fibra de vidrio para evitar robos no han tenido los resultados esperados.
El alcalde del distrito de Jatiya
La alcaldía capitalina es la encargada de la gestión de las tapas de alcantarilla mediante operativos continuos en diversos barrios. Estas medidas preventivas han mejorado significativamente la seguridad vial y peatonal, demostrando una respuesta eficaz al deterioro de la infraestructura urbana; Sin embargo, queda mucho trabajo por hacer.
Hay lugares donde los agujeros forman una especie de trampa para los animales. En el medio, un cachorro recién nacido gimió desesperadamente hasta que fue rescatado. Jorge González




