Cuba condena las acusaciones contra Raúl Castro y acusa a Estados Unidos de incitación política

Santo Domingo.- El gobierno cubano ha calificado de "corruptos" y "infame provocación política" los cargos presentados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el líder histórico de la Revolución Cubana, Raúl Castro Rouge, en el contexto del caso de 1996 ACN la destrucción de avionetas por parte de la organización Hermanos al Resket.
Ángel Arzuaga Reyes, embajador de la República Dominicana en Cuba, leyó la posición oficial durante una conferencia de prensa celebrada frente a representantes de medios nacionales e internacionales en la sede diplomática de Cuba en Santo Domingo.
El diplomático sostuvo que Estados Unidos carecía de "legitimidad y jurisdicción" para impulsar el proceso judicial y acusó a Washington de "distorsionar la verdad histórica" al desestimar las acusaciones de Cuba sobre repetidas violaciones del espacio aéreo de la isla.
Durante su intervención, el embajador confirmó que la administración estadounidense mantiene una "narrativa falsa" no sólo contra Cuba, sino también a nivel global.
"Los señores que hoy dominan Estados Unidos tienen una narrativa falsa, mienten, son más mentirosos que Goebbels", dijo, refiriéndose al aparato de propaganda nazi.
El diplomático amplió sus críticas a la política exterior de Washington, cuestionando lo que calificó como una falta de condena de diversos acontecimientos históricos y conflictos internacionales.
Se refirió a la situación en Palestina, señalando las estadísticas de muertos y heridos en Gaza, así como la invasión estadounidense de la República Dominicana en 1965, que según él mató a más de 10.000 personas, hecho por el que no hubo ninguna disculpa oficial.
Recordó también el atentado de 1976 a un avión de Cubana de Aviación en Barbados, en el que murieron 73 personas, entre ellas miembros de un equipo deportivo juvenil cubano, y señaló que no hubo juicio por el caso.
Asimismo, denunció lo que calificó como una "agresión biológica" contra Cuba, achacando la muerte de 101 niños al dengue hemorrágico y culpando en ese contexto a Estados Unidos.
El embajador confirmó que existe una "mafia de Miami" que hace campaña contra Cuba y acusa a sectores políticos de intentar presionar a Estados Unidos hacia una posible intervención militar en la isla.
Sostuvo que Cuba "sólo quiere vivir en paz" y reiteró que el país "nunca ha invadido Estados Unidos".
En su discurso defendió la personalidad de Raúl Castro, afirmando que dedicó su vida a la revolución cubana y el bienestar del pueblo.
Destacó que el expresidente cumplirá 95 años el próximo 3 de junio y dijo que en Cuba ya comenzaron las celebraciones en su honor, insistiendo en que “nada ni nadie puede tocarlo”.
Raúl Castro
El diplomático también destacó el papel de Cuba como líder en los procesos internacionales, destacando su participación en la cumbre de la CELAC en La Habana, donde América Latina y el Caribe fueron declaradas zona de paz.
Confirmó que Estados Unidos había violado esa política con acciones militares en la región, incluidos despliegues en el Caribe y presiones a Venezuela.
De igual manera, destacó el papel de Cuba en las conversaciones de paz de Colombia, además de ser sede del encuentro entre el Papa Francisco y el Patriarca Kirill, lo que, según dijo, demuestra el aporte de Raúl Castro a la diplomacia internacional.
Venezuela
Durante la conferencia de prensa, el embajador también se refirió al presidente venezolano, Nicolás Maduro, al señalar que las acciones de Estados Unidos contra Cuba son parte de una estrategia regional de presión contra gobiernos aliados en América Latina y el Caribe.

Las declaraciones se produjeron después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunciara cargos contra Raúl Castro y otros ex funcionarios cubanos por asesinato, conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de los aviones en el derribo de dos aviones Hermanus al-Rescue en febrero de 1996.
Las autoridades estadounidenses han señalado que el proceso podría derivar en cadena perpetua o pena de muerte bajo jurisdicción federal, como parte de una política de dura presión sobre La Habana.



