Bolivia enfrenta una insurgencia descontrolada

Paz. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, confirmó ayer que Bolivia vive un "levantamiento popular" debido a las protestas y bloqueos que exigen la renuncia del presidente de ese país, Rodrigo Paz, y ofreció la voluntad de su Gobierno de contribuir a una resolución pacífica de la crisis, que concluye el próximo 7 de agosto.
"Bolivia vive un levantamiento popular. Esta es una respuesta a la arrogancia geopolítica", escribió Petro en su cuenta X, donde también señaló que "América Latina y el Caribe deben escuchar al mundo, mirando hacia la paz".
El presidente colombiano también aseguró que su Gobierno está dispuesto a "encontrar una salida pacífica a la crisis política de Bolivia" si es "invitado". Petro también pidió que "no haya presos políticos en ningún lugar de América" y llamó a construir una "democracia profunda y multirracial" en la región.
Bolivia atraviesa una creciente ola de protestas exigiendo mejores salarios y la renuncia de Paz.
La huelga continúa
—1— Trabajador
La huelga fue convocada por la principal organización sindical del país, Central Obrera Bolivia.
—2— Moderación
El gobierno de Rodrigo Paz ordenó el retiro de uniformados para evitar una "sangrado" en el país.



