El Banco Mundial ha anunciado nuevas medidas para impulsar su capacidad crediticia

Washington.- El Banco Mundial anunció la madrugada de este martes varias medidas para aumentar su capacidad crediticia para reducir la pobreza, combatir el cambio climático y hacer frente a los desastres provocados por la pandemia.
Entre las medidas anunciadas, se permite a los accionistas del banco, compuesto por 189 países, comprometerse a pagar deudas con países que no pueden hacerlo, señaló el organismo multilateral en un comunicado.
Con este cambio, el banco anunció que espera generar más de $30.000 millones en créditos en los próximos diez años.
"Fondos para ayudar a los agricultores a enviar más niñas a la escuela, abordar el cambio climático o brindar atención médica esencial", detalla el comunicado.
En cambio, el banco permitirá que sus accionistas inviertan en bonos, con el objetivo de recaudar "capital híbrido".
Por cada $1,000 millones en tales inversiones, la institución con sede en Washington "aumentará sus préstamos en hasta $6,000 millones durante 10 años y profundizará su impacto en los más necesitados", explicó el comunicado.
La agencia también señaló que está explorando cómo ampliar las condiciones y "aclarar mecanismos" que le permitan solicitar fondos de los países miembros en situaciones extremas, conocido como "capital exigible".
Flexibilizar estos procesos, según el comunicado, "podría ayudar a los bancos a absorber más riesgos y expandir el crédito".
Finalmente, el Banco Mundial también anunció la meta de recaudar $6 mil millones para la Agencia de Desarrollo Internacional, que otorga préstamos a los países pobres.
La compañía cambió de liderazgo a principios de junio, cuando el estadounidense y exejecutivo de MasterCard, Ajay Banga, asumió como presidente el 2 de junio y pidió a los empleados que redoblaran sus esfuerzos para abordar los desafíos globales.
El Banco Mundial fue establecido en 1944 en el marco del Acuerdo de Bretton Woods, junto con su subsidiaria, el Fondo Monetario Internacional (FMI). La tradición establece que Estados Unidos propone al presidente del Banco Mundial, mientras que Europa elige al presidente del Fondo.




