El desprecio del presidente por el protocolo se manifiesta en RD
En la práctica de la vida pública e institucional, las normas sociales no son meras decoraciones o formalidades vacías; Representan la estructura que mantiene el honor, la jerarquía y el orden de una nación.
En República Dominicana, sin embargo, se observa con alarmante frecuencia una clara laxitud y desprecio por el protocolo presidencial, evidentemente reflejado en la falta de coordinación y etiqueta en la vestimenta de los funcionarios públicos.
Uno de los ejemplos más notables de esta falta de disciplina protocolaria ocurre cuando el presidente Luis Abinada realiza funciones oficiales vistiendo la tradicional chakabana (símbolo de elegancia caribeña y vestimenta oficial en el país), mientras ministros, directores y otros funcionarios aparecen con trajes formales y corbatas.
Este contraste visual demuestra los defectos estructurales de la etiqueta y la objetividad.
El grupo de trabajo y los propios funcionarios no consultaron el código de vestimenta prescrito para un evento presidencial en particular.
Los asistentes no tienen la cortesía de quitarse la corbata para acomodar al Presidente, al notar que el Jefe de Estado viste con menos rigidez o se adapta al clima/ambiente.
En las fotografías oficiales, los funcionarios proyectan una imagen de "mayor formalidad" que la del Presidente de la República.
Esto rompe con la regla básica de la formalidad: nadie debe eclipsar ni chocar con la figura del jefe de Estado.
Para comprender la gravedad de esta omisión es necesario revisar los fundamentos teóricos que rigen la vida institucional de un país.
Protocolo: Conjunto de reglas establecidas por norma o costumbre en ceremonias y eventos oficiales o solemnes (recepciones, cenas, eucaristías, honores fúnebres).
Se refiere al estilo formal y modales que se deben conservar de acuerdo con el desempeño profesional o personal.
Etiqueta: Normas de comportamiento y educación que deben tener los participantes: lenguaje, imaginería, uso adecuado de la vestimenta y saber sentarse a la mesa. Refleja el grado de cultura de una persona e inspira consideración y aprecio.
Prioridad: La columna vertebral de la formalidad. Establece el orden de prioridad o preferencia con el que se debe ejercer la autoridad.
Tal vez: Por ley (o derecho): otorgado estrictamente por cargo, mérito o rango constitucional.
Cortesía: Cedido voluntariamente por el titular de los derechos.
Marco regulatorio oficial y modelo internacional
Los Protocolos y Reglamentos Formales de la Presidencia de la República Dominicana establecen los procedimientos que deben regir el desarrollo de las actividades presidenciales.
De igual forma, el protocolo oficial regula aspectos claves como: Uso de emblemas nacionales: Manejo estricto de banderas y armas nacionales en eventos públicos.
Protocolo diplomático: Interacción y trámites estandarizados entre representantes políticos de diferentes naciones.
Coordinación de Actos Oficiales: El director de protocolo o figura encargada del evento, es el responsable de que cada detalle sea completado con mimo.
Exigencias de la Orden Protocolo del Presidente
A nivel internacional, países como Francia, Reino Unido y China destacan por su rigor inflexible en los protocolos presidenciales e institucionales.
Estos poderes entienden que el cumplimiento de la jerarquía y la ceremonia no es orgullo, sino la máxima expresión de respeto a la majestuosidad del Estado y sus instituciones.
El protocolo oficial no es un requisito innecesario: es una herramienta que garantiza el orden, la solemnidad y el respeto mutuo en el ejercicio del poder.
Cuando los funcionarios descuidan detalles tan básicos como la conformidad de la vestimenta con la del Presidente de la República, no sólo cometen un error estético, sino que también muestran desinterés por el orden institucional.
Es imperativo que la Dirección de Protocolo y los equipos de apoyo de cada organización retomen el rigor y la educación de estas buenas prácticas, que son tan importantes como los lineamientos para la proyección de un país.
Países más exigentes
Francia, Reino Unido y España se encuentran entre los países más exigentes en la aplicación del protocolo presidencial, que se caracteriza por seguir estrictas reglas de jerarquía, tradiciones monárquicas o largas tradiciones diplomáticas. El protocolo oficial no es un requisito innecesario: es una herramienta que garantiza el orden.




