ciudad de héroes
La República Dominicana es un pueblo heroico, orgulloso y resiliente, con la particularidad de que ha aprendido a recuperarse heroicamente de sus tragedias. Basta una mirada crítica a nuestra historia para concluir que somos únicos: sabios y sencillos, humildes y agresivos, amamos con la misma intensidad que odiamos, somos un crisol de sentimientos indescriptibles que nos diferencian de todas las naciones del mundo.
Valoramos algo en común: amamos a nuestro país, incluso desde lejos. Nos enorgullecemos de tener la bandera más hermosa y la música más hermosa que el "oído del hombre" haya escuchado jamás. La ciudad de Duarte surgió de una oscuridad laberíntica, con la gloria que desplegaron en el atletismo Félix Sánchez y Marileidy Paulino. Somos increíbles. Hemos superado la masacre de Jaragua y el criminal de Nicolás de Ovando, el terrible terremoto de 1562, la destrucción de Osorio en 1605 y 1606. Derrotamos a los franceses en la batalla de Sabana Real de la Limonada en 1691 y los humillamos nuevamente, derrotando al ejército de Napoleón. 1808.
Fertilizamos nuestra tierra con valentía espartana, con gran orgullo patriótico, lo que nos había enseñado Juan Pablo Duarte contra el invasor haitiano, venciéndolo en memorables batallas. Demostramos valentía, galantería y valentía indescriptibles en la reconquista y la Batalla de La Barranquita. En abril de 1965, les dimos al cobarde Lyndon Johnson y a sus tropas estadounidenses una lección inolvidable.
Ahora la historia nos invita a escribir otra página gloriosa en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, que serán inaugurados el 24 de julio. Vamos a recibir con la habitual hospitalidad a más de 6 mil atletas que vienen a exhibir con orgullo sus símbolos patrios.



