Condición macrocefálica
En una economía en crecimiento, frente a la reducción que debe registrarse en el sector público, debe aumentar la creación de empleos en el sector privado, por lo que resulta alarmante que el año pasado el número de empleados públicos aumentó en 35.789 para un crecimiento interanual del 4,8%, alcanzando los 780 mil empleados.
En 2025 se crearán 77.060 nuevos empleos formales, según cifras de la Tesorería de la Seguridad Social, de los cuales 40.637 en el sector privado (52,8%) y 36.422 en el sector público (47,2%), lo que significa que dos de cada cinco son creados por el Estado.
Durante el periodo 2019-2025 se crearon 191 mil 175 empleos en el sector privado, un promedio de 31 mil 863 por año, equivalente al 65% de los empleos generados en la economía, mientras que el sector público aportó 99 mil 156, unos 16 mil 526 por año, lo que marca el 34% del estatal.
No se conocen estudios técnicos que indiquen que la nómina pública deba tener un número adecuado de empleados, incluso en los casos en que el Estado gestiona empresas como distribuidoras eléctricas, generadoras de energía o consorcios azucareros en proceso de liquidación.
En lugar de reducirse, la situación patronal del Estado dominicano aumentó del 29,8% en 2019 al 30,3% en 2025, sin poder precisar si los salarios públicos aumentarán o los privados disminuirán, aunque es fácil determinar que la calidad del empleo público se deteriora debido al secular clientelismo político.
Los empleos creados por la administración pública están referidos al Ministerio de Educación con los salarios de 148.126 empleados, entre ellos 80.294 docentes activos, 67.832 administrativos y 25.092 jubilados, lo que representa un costo de $309.832 millones para el estado de RD, que se incrementa con nuevos docentes.
La economía dominicana creó 5.139.951 empleos, de los cuales 2.372.525 formales (45,9%) y 2.796.363 informales (54%), con la poderosa razón de que el sector público crea el 28,9% de los empleos formales, y el sector privado necesita el 9% de las empresas privadas para crear otro 9% de los empleos.
Lo deseable para el sector privado sería aumentar significativamente la producción de trabajo formal, en la medida que el Estado reduzca su participación en ese sector y la formalización del trabajo supere la informalidad que actualmente domina el mercado laboral.




