Bayaguana enciende vela contra daño ambiental en Loma de Managua
BAYAGUANA, Monte Plata.- La comunidad de Bayaguana amaneció anoche ante el daño ambiental de Loma Maguana, uno de sus recursos naturales más valiosos, donde ríos y arroyos alimentan balnearios y fuentes de agua de la región.
Anoche, comunitarios de esa provincia encendieron velas y corearon contra el permiso del Ministerio del Ambiente al Instituto Agrario Dominicano (IAD) y exigieron la paralización de una carretera que cruza esa montaña.
Miembros de la comunidad, junto al ex movimiento ambientalista Centinelas, se concentraron en el parque a la entrada de Bayaguana y expresaron sus opiniones sobre la interferencia con el recurso natural que calificaron como "muy preciado".
“Las autoridades han tratado de justificar la apertura de caminos en la sierra con maquinaria pesada, al tiempo que la presencia del Instituto Agrario Dominicano (IAD) en una zona cuya importancia llama la atención precisamente por su valor hídrico y ecológico.
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“La comunidad hace un llamado al Presidente de la República para que intervenga y ordene una revisión de esta situación garantizando la protección de este ecosistema”, expresaron los comunitarios.
Bayaguana
Una visita realizada por agricultores de las comunidades de Mata Santiago y Comatillo, junto al movimiento ambientalista Sentinelas del Este, permitió confirmar los daños ambientales que se producirían al pie de la Loma de Managua, región montañosa considerada clave para preservar los recursos hídricos de la región.
Durante los recorridos por caminos rurales y bosques de montaña, los miembros de la comunidad observaron movimientos de tierra recientes, apertura de senderos y cambios en pequeños arroyos de montaña, algunos de los cuales serían parcialmente bloqueados por maquinaria pesada.
Comunitarios advirtieron que los arroyos que fluyen desde la Loma de Managua son parte del sistema natural de drenaje y recarga hídrica de la montaña, por lo que cualquier cambio en su curso podría afectar el equilibrio ecológico de la zona y la disponibilidad de agua para las comunidades cercanas.
Según la información recabada por los comuneros, las obras de apertura en la zona podrían estar relacionadas con proyectos de desarrollo privado destinados a la construcción de villas turísticas o casas de campo, implicando asentamientos en las laderas.
Durante el descenso, los miembros de la comunidad fotografiaron y grabaron en video varios puntos donde se había observado el trabajo reciente de las topadoras, incluidas áreas donde el movimiento de tierra afectaría el flujo de agua que bajaba desde la cima de la colina.
Al final de la jornada de inspección, agricultores y ambientalistas reiteraron su lema:
"Managua no se toca."




