¿Para qué se dictamina?

¿Por qué queremos preservar hoy un poder que será recordado por su incapacidad para intervenir en tiempos de urgencia y necesidad? (Papa Francisco). La ironía es caer en el error de suponer que el presidente Abinada goza de una personalidad magnética y seductora; Contiene una conferencia que invita a reflexionar sobre las decisiones amplias y cortas, la vitalidad del ingenio para superar obstáculos. Sin embargo, falta crédito y confianza para abordar un área en particular: la educación. Son alarmantes las numerosas dudas que genera este servicio: en el próximo curso escolar más de 5 mil aulas y más de 500 mil niños quedarán fuera del sistema por falta de docentes, precisamente en un país donde la disciplina más estudiada es la educación. Estas opiniones oficiales dan motivo para la reflexión, ya que la acumulación de poder le da a nuestro gobernante el control del Estado, quien a su vez disfruta del poder de elegir jueces superiores, y si este poder no se combina con la autoridad, sólo crea resentimiento y promueve la estupidez, forzando importantes reservas de descontento. Evidentemente, surge resistencia de quienes deberían ser los mayores guardianes y defensores de los servicios públicos. Se han publicado resultados de opinión pública que alertan del creciente descontento civil, y caminar por ellos es entrar en un ambiente de opinión deprimente, y como no se corrige, el descontento se acelera, un policía brutal mata cobardemente a un joven de 19 años, todo el gobierno tiene que disculparse por el crimen de derramamiento de sangre en las calles. Como para aliviarse del dolor, el Presidente sale con la desafortunada respuesta de que el policía homicida es un "¿animal?", cuando precisamente tenemos muchos animales domesticados dóciles, útiles…, pero se sabe que buscan excusas imposibles para no reformar la policía, y sólo avivan las llamas del absurdo. Trabajan políticamente, no institucionalmente.




