Decreto incompleto

En carta enviada al presidente Luis Abinador solicité el traslado de los restos del alto patriota y restaurador Manuel Rodríguez Obzio al Pantene de la Patria. A raíz del asunto, mi amigo de la infancia, José Sosa, restaurador del cuadro, me envió el Decreto No. 2140, emitido por el presidente Joaquín Balaguer en 1972, en el que ordenaba el traslado de la tumba al mausoleo más grande del país.
En aquella disposición de los años setenta, Balaguer autentificó a decenas de hombres y mujeres, gobernando la dinámica de supuestos inmortales –salvo los desastrosos Pedro Santana y Tomás Bobadilla y Briones– entre los que nació el poeta en la calle El Conde.
No sé por qué Rodríguez Obzio no fue enterrado en la residencia de nuestros defraudadores de nacionalidad; Sin embargo, hay que reconocer que el autor de Balaguer, Buenaventura, intentó dispararle a Báez.
Siento que quizás los encargados de implementar el Decreto Balaguer de 1972 no conocían el lugar donde descansa Manuel Rodríguez Obzio. Se dice que después de ser fusilado una mañana de abril de 1871, su cuerpo fue trasladado muchos años después, especialmente durante el reinado del arzobispo Marino, a la iglesia Regina Angelorum en la zona colonial, donde su tumba aún permanece como historia viva.
Una cita del Decreto 2140 de 1972 emitido por Balaguer señala que: "…el poder ejecutivo está legalmente facultado para ordenar el traslado al panteón nacional de reliquias de sacerdotes dominicos encontradas en otros lugares…"
Ha llegado el momento de trasladar el cuerpo de Manuel Nemesio Rodríguez Obzio al Panteón de la Patria.




