¿Vas a declarar impuestos? Estos errores te pueden costar miles de pesos
La declaración de impuestos no significa rellenar un formulario "sobre la marcha", requiere tranquilidad y precisión, y cualquier error puede representar sanciones y, por supuesto, graves problemas económicos.
Omisión de facturas de ingresos o gastos, falta de comprobantes fiscales y presentaciones tardías se encuentran entre los errores más comunes que cometen los contribuyentes al cumplir con sus obligaciones tributarias, situaciones que pueden derivar en inspecciones, intereses y recargos por parte de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), según se explica en Cuentas Públicas.
El experto explicó que presentar declaraciones con datos incorrectos o incompletos puede tener consecuencias importantes. "Si la DGII detecta discrepancias, puede iniciar un proceso de inspección, lo que resultará en intereses y recargos por la diferencia entre lo declarado y lo real", dijo el socio de la consultora "JGNP Consultoría".
Jennifer González, Contadora Pública.
Al preparar las declaraciones, destacó que muchas veces se olvidan documentos importantes como comprobantes fiscales de cargos bancarios, certificaciones de retenciones pagadas por los clientes y algunas facturas de gastos que no se entregan a tiempo por pérdidas o problemas organizativos.
Respecto a los conceptos tributarios que generan mayor confusión, González señala que mucha gente piensa que los gastos y las deducciones son términos diferentes, cuando en realidad están estrechamente relacionados.
"En términos contables, un gasto es una salida de activos de la empresa que reduce las ganancias del período, y en términos de impuestos, una deducción es un gasto contable que puede ser descontado para efectos de determinar la renta. Los créditos fiscales son beneficios fiscales que permiten a ciertos contribuyentes reducir o eliminar su carga fiscal sobre la renta, productos o determinadas actividades fiscales que podemos aprovechar en nuestra legislación. Beneficios", explicó.
Para evitar confusiones y errores, los contadores recomiendan mantener registros mensuales de ingresos y gastos en lugar de conservar la documentación hasta el final del año fiscal. De igual forma, aconsejó solicitar siempre recibos con número de comprobante fiscal (NCF) válido para el crédito fiscal de todas las compras y servicios relacionados con la actividad económica, mantener separadas las cuentas personales de las comerciales y conocer los plazos establecidos por la DGII para cada tipo de impuesto.
En conclusión, Jennifer González resalta la importancia de buscar asesoría profesional cuando una persona excede el límite de ingresos exentos y deja de ser considerado un proveedor informal. En este caso, contar con un marco legal y tributario adecuado desde el inicio puede marcar la diferencia para evitar dificultades futuras y garantizar el cumplimiento de las obligaciones tributarias.




