Saúl, El Moreno y Chaya


El poeta Pablo Neruda dijo en su poema histórico "De Versióngrama a Santo Domingo a la Isla Negra de Chile" que "hay cosas que no se olvidan con el silencio ni con el olvido".
Yo, que ni olvido ni perdono, creo verdaderamente que hay cosas que no se pueden olvidar, no se deben olvidar, ni con el olvido ni con el silencio, por muy dolorosas que sean. Al contrario, cuanto más trágicos y dolorosos sean, menos espacio debería haber para el olvido y el silencio.
Un tema que debe aclararse, entre muchos otros en la historia reciente de República Dominicana, es la trágica muerte de Mirian Pinedo, viuda de Maximiliano Gómez, "El Moreno" y líder revolucionario Otto Morales. Más trágico aún porque fue secuestrada, violada, asesinada y desmembrada en un crimen brutal e inquietante que aún hoy parece no tener explicación lógica, porque ningún ser humano merece una muerte tan horrible.
Saúl Pimentel, periodista y director de Al Momento.net, escribió un extenso reportaje sobre las muertes de El Moreno y Mirian Pinedo, atribuyéndole una participación decisiva por parte de la dirección del MPD en los años 1970. Ambos fueron asesinados en Bruselas en 1971, por el coronel estadounidense Donald J. Un año después del secuestro de Crowley, ocurrido el 24 de marzo de 1970, aún no se ha esclarecido. todo
El muy buen trabajo de Saúl me puso los pelos de punta. Hace un par de años leí la novela histórica "Muerte en Bruselas" de Pablo Gómez Borbón; Posteriormente, “La izquierda se ve” de Fausto Rosario Adames, entre otras obras que me ayudaron a entender por qué la izquierda dominicana no pudo avanzar durante más de 60 años. Las agencias de seguridad del Estado y las organizaciones internacionales, cada vez más fragmentadas, en particular por la CIA, no han podido reunir equipos nucleares, de dispersión e infiltración.
Como dijo Saúl, y estoy totalmente de acuerdo, no hay duda de que sectores asociados al Movimiento Popular Dominicano (MPD) participaron en los asesinatos de El Moreno y Mirian Pinedo, en una brutal y sangrienta operación de venganza con la CIA y organismos de seguridad del Estado dominicano contra la mayoría de los dominicanos y la mayoría de quienes planearon las columnatas. Porque uno a uno se fueron al exilio o a las calles del país. Algunos lograron salvar sus vidas.
Nunca se creó una comisión de la verdad para investigar las muertes de El Moreno, Mirian Pinedo y muchos otros líderes revolucionarios, no sólo del MPD, sino también de otros movimientos revolucionarios.



