Un año después de su muerte, la sucesión del Papa Francisco sigue siendo válida

Buenos Aires.– A un año de la muerte del Papa Francisco, su legado sigue latiendo con especial fuerza en los barrios populares de su Argentina natal, donde los curas de pueblo y los barrios populares recuerdan y viven su mensaje de una Iglesia "para los pobres y necesitados".
La pasión de Francisco – Todavía J.Orgías de Mario Bergoglio– Eso fue importante para la consolidación de un movimiento. Un grupo surgió a finales de los años sesenta cuando Los sacerdotes optaron por establecerse en barrios necesitados y acercarse a su comunidad.
Estos sacerdotes crearon un sacerdocio basado en la intimidad y la vida compartida. Aglomeración de pasillos, asistencia diaria y trabajo. Desarrollo social en regiones caracterizadas por la incertidumbre. Con el paso de los años, esa experiencia se fusionó en una red con fuertes raíces vecinales, donde lo religioso y lo comunitario se entrelazan.
Durante su trabajo en Argentina, Bergoglio promovió una presencia más activa de la Iglesia en los pueblos, apoyando a los sacerdotes que trabajan en esos barrios y fomentando la creación de nuevas parroquias y espacios pastorales.
Décadas más tarde, su elección como Papa fue celebrada en esas parroquias como su propia victoria, y el 21 de abril de 2025 lo despidieron con el mismo fervor: las capillas se llenaron de velas y fotografías, y se realizaron reuniones públicas y comunitarias abiertas para recordarlo.
Hoy, a un año de su muerte, esas mismas comunidades honran su legado con particular vigor y sensibilidad.
El Padre Lorenzo 'Toto' de Vedia, Las referencias a los curas de las Villas 21-24 –uno de los asentamientos populares con mayor densidad poblacional de la capital argentina– reconocen una importante influencia de Francisco en su obra y resaltan que su herencia no es abstracta, sino expresada en las actividades cotidianas del terreno.
"Veo el legado de Francisco en muchas personas que interpretan, captan, abren su manera de hacer iglesia, que es sensible al cuerpo y vibra con lo que les pasa a las personas más abandonadas de la sociedad", dijo a Efe de Vedia en la parroquia Virgen de los Milagros, en Caacupé.
"Otro vecino"
"Esta iglesia pobre para los pobres ya existía en las ciudades, en la religiosidad popular, en las peregrinaciones, en las comunidades eclesiales de base, pero cuando llegó a Papa se universalizó", añadió, a metros de un enorme mural que vecinos y artistas del barrio pintaron en honor al difunto pontífice.
Como explica, la imagen de Francisco es parte de la vida barrial hoy, como si fuera simplemente una apropiación popular de la imagen de otro vecino: el Papa argentino.
El padre Ignacio Blanco, miembro del grupo Curas en Opción por los Pobres, señaló en conversación con Efe que Francisco "pudo cambiar la forma en que la Iglesia se asociaba con el sector excluido".
Blanco valora especialmente como ejemplo el papel del Pontífice – "Desde sus zapatos negros hasta irse a vivir a Santa Marta (…) esos gestos de austeridad y pobreza dicen más que muchos discursos".
El párroco de la parroquia Santa María de Hudson, en la provincia de Buenos Aires, considera que la obra de Francisco es "estimulante" para todos aquellos que, como él, creen que "hay que mirar la historia desde el lugar de los pobres".
Tanto él como De Vedia coinciden en que este camino lo continúa el actual Papa, León XIV, aunque con un estilo diferente. "Está siguiendo el legado de Francisco. Está dando señales con su enfoque. No es copiar y pegar", resume De Vedia.



