Trump intensifica la amenaza a Irán: "Un país entero podría desaparecer de la noche a la mañana"

Un día antes, el presidente ya había insinuado en su red social Truth Social que "el martes será el Día de las Centrales Eléctricas y el Día del Puente en Irán, singularmente", y advirtió que "vivirán en el infierno" si no se permite volver a pasar a los barcos.
El Estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, es un punto estratégico para el comercio mundial de energía, ya que por él pasa aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Las sanciones impuestas por Teherán en las últimas semanas han aumentado la presión internacional en medio de un conflicto regional que también involucra a Israel.
Desde Washington, Trump insistió en que la única manera de evitar una mayor escalada era alcanzar un acuerdo que asegurara el "transporte gratuito de petróleo" y que fuera "satisfactorio" para su administración.
En respuesta, las autoridades iraníes han mantenido abierta la posibilidad de reabrir la ruta marítima, aunque condicionada a una compensación económica por los daños de la guerra. Asesor del presidente Mahdi Tabatabayi Sostuvo que los barcos podrán volver a transitar cuando "se compensen todos los daños".
Sin embargo, tras la amenaza de Washington, los comandantes militares de Irán advirtieron que cualquier ataque contra objetivos civiles provocaría una respuesta a mayor escala. "Si se repiten los ataques contra objetivos civiles, las próximas etapas de nuestras operaciones ofensivas y de represalia serán más devastadoras y amplias", dijo un portavoz del alto mando militar de Irán en un comunicado difundido por los medios estatales.
Paralelamente, en Teherán se debate un proyecto de ley que establecería el cobro de tasas a los barcos que crucen el estrecho como parte de un nuevo esquema legal tras el conflicto. Según las autoridades, la iniciativa busca redefinir el estatus de compensación y tránsito de una de las rutas marítimas más importantes del mundo.
Mientras tanto, los países de la región y los actores internacionales continúan explorando soluciones diplomáticas para evitar una escalada que podría afectar gravemente el suministro energético global y la estabilidad en Medio Oriente.



